| Medidas anti crisis |
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Los indicadores dejan claro que la situación no es la más idílica que se podría esperar. ¿Qué hacer? Un grupo de expertos propone medidas de choque para reactivar la economía.
Al margen de debates estériles sobre si se debe pronunciar o no la palabra maldita ‘crisis’, los principales indicadores socioeconómicos son claros a la hora de definir como muy crítica la situación económica. Las ventas caen, los precios suben, la competitividad se resiente, el paro aumenta, el precio del dinero se encarece, el acceso a los créditos se convierte en una misión casi heroica y las empresas tienen problemas de liquidez. Mientras tanto, el Gobierno ha presentado (el pasado 14 de agosto) un bloque de medidas, que vienen a unirse a otras formuladas en abril y junio pasados; medidas que, según los expertos, pecan de llegar un poco tarde, y con perspectivas de implantación un tanto lejanas (2009 y 2010), para paliar una situación que requiere de medidas urgentes. En ese sentido, hemos reunido a un panel de expertos en diferentes áreas para que propongan medidas de choque que ayuden a las empresas a reactivar nuestra economía. Son las que siguen: 1. Garantizar la liquidez de las empresas La propuesta del presidente de AJE Confederación es que, en esa medida, no sólo debe volcarse la Adminsitración central “sino también las comunidades autónomas, a través de las sociedades de garantía recíproca, estableciendo lí-neas de avales para, por ejemplo, circulante, algo muy importante teniendo en cuenta las últimas cifras que se han hecho públicas sobre morosidad de las empresas, que está creciendo de una manera exagerada. Eso al final puede crear unas tensiones de tesorería brutales que puede obligar a más de una empresa a presentar un proceso concursal. Las comunidades deberían implicarse garantizando líneas de avales para que las sociedades financieras renueven (que en muchos casos no lo están haciendo) y amplíen las líneas de crédito de las empresas. Es fundamental para que puedan salir adelante en el escenario actual”. Salvador Marín, presidente de Economistas Expertos en Contabilidad e Información Financiera (ECIF), subraya que “el Estado debe estar muy atento y avalar a aquellas pymes que cuenten con buenos proyectos, pero no logran sacarlos adelante porque les falta financiación”. Rafael Pampillón, profesor de Economía del Instituto de Empresa (IE), va más allá: “Si el empleo y la creación de renta (o de riqueza) la generan las empresas, lo que debe hacer la Administración es dar más facilidades para que se pueda emprender e invertir el dato de cierre de sociedades”. Marín añade que la Administración debe flexibilizar la creación de empresas. “Debe intentar que cada vez haya menos trabas burocráticas. Está claro que se puede crear una empresa en un día, pero a la hora de la verdad se requiere mucho papeleo que retrasa la salida de buenos proyectos”. Pampillón propone reducir los costes administrativos para las empresas, “generados en gran parte por una mayor dispersión de las competencias autonómicas y locales”. 2. Reducir los costes fiscales Rodríguez-Carmona defiende una fiscalidad menor, sobre todo, para las pymes: “Que se puedan deducir todo lo que reinvierte en la empresa íntegramente en el Impuesto de Sociedades”. Para Marín, “los incentivos fiscales no están de más, porque ¿a quién le amarga un dulce? Aunque ahora mismo no es lo más importante, porque si se tocan los temas fiscales, luego se tiene que sacar de otro sitio. A lo mejor, algún sector necesita cierto apoyo fiscal, por ejemplo, el del transporte, la construcción, el industrial…, con algunos tipos de deducciones en la cuota”. Del Amo sostiene que, desde el punto de vista tributario, no hay mucho más margen de maniobra por parte del Estado, “porque el IRPF se ha bajado con la medida de los 400 euros, que además tiene un coste muy elevado. Con eso, poco más se podría hacer, porque en las medidas tributarias el problema está en la restricción de las partidas presupuestarias con las que se cuenten (y tanto la Administración como las comunidades están viendo cómo caen sus recaudaciones). Las opciones son o incentivar rebajando impuestos o incrementando el gasto, lo que supone menor recaudación y entrar en déficit. Y una de las restricciones es no incurrir en déficit o que sea pequeño”. Para las comunidades autónomas, este experto propone “rebajar mucho, casi eliminar, los actos jurídicos documentados, es decir, la modalidad en impuestos sobre transmisiones patrimoniales que grava todas las escrituras sobre préstamos hipotecarios”. Esto supondría en su opinión, por un lado, abaratar directamente todas esas escrituras de préstamo hipotecario (que ahora mismo se gravan con el 1%). Y, por otro lado, que “en el proceso de la construcción es un impuesto que se devenga varias veces (cuando pide un préstamo hipotecario el promotor, cuando se amplía la carga hipotecaria, cuando se hace la división horizontal o cuando se hace la declaración de obra nueva). Al final, aunque en sí no es demasiado, como se devenga más de una vez, sí podría tener cierta incidencia”, considera Del Amo. 3. Flexibilizar el mercado laboral Rodríguez-Carmona recuerda que hay empresas pequeñas que se ven obligadas a ajustar su plantilla, “pero, tal y como está el tema, muchas no pueden. A lo mejor, prescindiendo de un número de trabajadores a un precio más asequible, la empresa podría ser viable. En la actualidad, hay muchos casos en que casi les compensa cerrar porque no pueden pagar las indemnizaciones”. A corto plazo, la medida podría ir encaminada a que el Estado pague parte de esas indemnizaciones, “pero a medio, lo que hay que hacer es flexibilizar las condiciones de contratación, es decir, que sea exactamente igual de fácil contratar que despedir, y eso pasa por una reducción de los costes del despido”. Pampillón apuesta por reducir los costes sociales, “ya que tenemos unas cotizaciones de las más altas de Europa”. 4. Incentivar el consumo 5. Productividad del sistema público 6. Formación de los trabajadores 7. Liberalizar la gestión aeroportuaria |
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