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Las controvertidas recomendaciones del magnate inmobiliario Donald Trump y del autor de libros de negocios Robert Kiyosaki para volverse millonario.
Toda mi carrera de columnista de finanzas personales ha sido una completa pérdida de tiempo. Al menos, eso es lo que deduzco al leer a Robert Kiyosaki y Donald Trump. ¿Todos esos artículos que cada semana escribo sobre ahorrar disciplinadamente y comprar participaciones en fondos mutuos? Pueden "ser una buena recomendación para los pobres y la clase media, pero no es buena para los que quieren ser millonarios", según Why We Want You to Be Rich (algo así como Por qué queremos que seas rico), el nuevo libro de Kiyosaki y Trump. No me malinterpreten. Tiene cosas muy provocativas, pero aún no se apresuren a cerrar sus fondos. Kiyosaki y Trump son personajes enormemente influyentes y no dudo que su nuevo libro llegará a las listas de los más vendidos. Después de todo, el exitoso libro de Kiyosaki Padre rico, padre pobre y los otros libros de la serie ya han vendido más de 26 millones de copias en todo el mundo. Trump también ha tenido sus propios best-sellers y ha sido la estrella del programa de televisión El Aprendiz. Y, claro, es un magnate inmobiliario. Entonces, ¿por qué Kiyosaki y Trump quieren que usted se vuelva rico? Cada capítulo está escrito en parte por Trump y en parte por Kiyosaki. Los autores mencionan ciertos problemas muy conocidos, incluyendo el creciente déficit comercial y la deuda nacional de Estados Unidos, un dólar depreciado y el hecho que los baby boomers (la generación nacida después de la segunda Guerra Mundial en EE.UU.) no tienen ahorros suficientes. Pero el libro no sugiere soluciones convencionales. En la introducción dicen que ahorrar dinero es "obsoleto y constituye una mala recomendación" y que los planes privados de pensión en EE.UU. "serán inadecuados para 80% de los trabajadores". Para reforzar sus argumentos, el libro está lleno de citas del conocido inversionista Warren Buffett. Pero parece que Buffett no alcanza todo su potencial. Como escribe Kiyosaki: "Donald y yo podemos superar las tasas de retorno sobre la inversión de Warren. Él puede ser más rico, pero nosotros nos enriquecemos más rápido al usar nuestros métodos, y usamos menos dinero". Esto me confunde. Si Trump puede obtener mejores retornos, ¿por qué está en el puesto 94 de las 400 personas más ricas de EE.UU. de la revista Forbes, con una riqueza de US$ 2900 millones, mientras que Buffett es el segundo con US$ 46.000 millones? En todo caso, estaba ansioso por saber cómo podía yo superar a Buffett. Trump ofrece una mezcla de pensamientos inspiradores ("Piensa en grande") y meditaciones sobre él mismo ("Todavía estoy en evolución, por lo que está bien que me consideren operático, aunque quedarme hasta el final de una ópera es algo que no logro hacer"). De hecho, al libro le faltan consejos específicos. Pero los que hay, están en las secciones de Kiyosaki. Habla de propiedades inmobiliarias, oro, petróleo y gas, y promueve la idea de empezar su propio negocio. Kiyosaki enfatiza que los fondos mutuos son riesgosos, mientras que crear su propia empresa puede ser un camino predecible a la prosperidad. Pero también señala que 90% de las empresas nuevas fracasa en los primeros cinco años. Cuando le pregunté a Kiyosaki respecto a esta aparente contradicción, respondió que fundar una empresa no es riesgoso si uno sabe lo que está haciendo. "La mayoría de los dueños de pequeñas empresas al principio no tiene una educación financiera. No fueron entrenados para ser emprendedores." Hacia la mitad del libro, toda esta teoría sobre ser empresario se torna algo extraña. Kiyosaki dice que en 1996 creó una empresa petrolera, una minera de oro y una de plata. La petrolera fracasó, lo que sería una señal de riesgo. Pero en el siguiente párrafo escribe que "aunque había algún riesgo en crear estas empresas, para mí era mínimo. Podía mitigar el riesgo porque sabía que todos consumimos petróleo y gasolina". Fondos mutuos Su desdén por los fondos mutuos también es extraño. Dice que los fondos no tienen que revelar de una manera clara sus gastos, que un banco no prestaría dinero para comprar fondos porque son muy riesgosos. Asegura que en un período de más de 40 años, un fondo mutuo se queda con 80% de los rendimientos que pueden ganar los inversionistas y que no se puede hacer un intercambio de fondos para diferir el impuesto sobre las ganancias, como sí se puede hacer con las inversiones inmobiliarias. La verdad es que los fondos son mucho más claros sobre sus gastos que otras inversiones y uno puede pedir prestado ofreciendo como respaldo los fondos que uno tenga en una cuenta de corretaje. "Simplemente, no me gustan los fondos mutuos", dice Kiyosaki. "Creo que son un robo." Bien. Pero todavía queda la alarmante afirmación de que un fondo mutuo "recibe 80% de los rendimientos". Kiyosaki dice que aprendió eso del fundador de Vanguard Group John Bogle, un crítico de los altos costos de los fondos. Bogle dice que si uno invirtió US$ 1000 con un rendimiento del 8% anual y pagó 2,5 por ciento en costos anuales totales, la ganancia después de 65 años será de US$ 32.465, o casi 80% menos que los US$ 148.780 que uno habría acumulado si no hubiera tenido ningún costo. Pero eso no significa que el fondo de inversión se haya quedado literalmente con el 80% de su ganancia. Y tampoco significa que usted tenga que comprar fondos tan caros. ¿Quiere quedarse con una parte mayor de sus retornos? Simplemente compre fondos con costos anuales bajos. Esta sí que es una recomendación para que usted se vuelva algo más rico, pero ciertamente no servirá para llegar a la lista de best-sellers. Por Jonathan Clements The Wall Street Journal |
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