CEO’S 5 Estrellas

La mitad de los empleados de los hoteles son mujeres. Muchas de ellas se desempeñan en áreas gerenciales con personal a cargo. El desafío de crecer en lo profesional está vinculado a brindar cada vez mejores servicios. El año pasado, arribaron al país 3 millones de turistas extranjeros. Para 2003 se espera un incremento del 20%.A partir del boom turístico en la Argentina, la hotelería se ha convertido en una importante fuente de empleo. Hoy da trabajo a 380.000 personas, y la buena temporada estival permitió incrementar en un 12% el personal ocupado, incorporando 40.000 nuevos empleos temporarios directos, y más de 100.000 indirectos. Y las mujeres son, precisamente, las que cubren el 45% de las vacantes laborales de los hoteles de cuatro y cinco estrellas, según datos suministrados por la Federación Hotelera Gastronómica (Fhgra).

Las perspectivas de crecimiento, que brinda en la actualidad el turismo en su conjunto, han fomentado la apertura de numerosos centros de estudios que apuntan, en especial, a la carrera de hotelería. Hasta ahora, la capacitación se daba en mayor medida en el exterior, donde la oferta era más nutrida. Pero la tendencia ha cambiado.

Ya existen por lo menos dos universidades (la de El Salvador y la de Quilmes) y tres centros de estudios terciarios de primer nivel (el Ateneo de Estudios Terciarios, la Escuela Superior de Hotelería y el Ott Collage).

Sin embargo, para acceder a cargos gerenciales en las principales cadenas hoteleras del mundo, sigue siendo un requisito básico la formación y la experiencia laboral internacional.

En definitiva, para ser una mujer cinco estrellas, hace falta tener mundo.

Tres mujeres que ocupan gerencias en hoteles de las principales cadenas internacionales hablaron con El Cronista para contar cómo fueron sus comienzos, cómo hicieron para progresar y cuáles son los desafíos cotidianos que enfrentan: Valeria Nowotny, directora de Operaciones del Sheraton Pilar; Inés Villamil, gerenta de alimentos y bebidas del Hilton Buenos Aires, y Cecilia Díaz Chuit, directora de ventas del Park Hyatt de Mendoza.

Cuando trabajar es un placer

Con apenas 30 años, Valeria Nowotny es directora de Operaciones del Sheraton Pilar, algo así como la gerenta General del hotel. Vivió una década en Europa: terminó el secundario en Viena y estudió Licenciatura en Turismo con especialización en Hotelería en Salzburgo, Austria . Mientras estudiaba, hacía pasantías en agencias de viajes y en hoteles. “Cuando me recibí, decidí volver a la Argentina porque sentía que quería aplicar en mi país todo lo que había aprendido. Así empecé a buscar trabajo. Tuve entrevistas en varios hoteles hasta que surgió la propuesta de trabajar en el Sheraton Buenos Aires. Y empecé en la recepción”, recuerda.

Hoy considera ese trabajo como fundamental. “No podría ocupar el lugar que ocupo si no hubiera conocido los diferentes departamentos. Creo que no entendería de qué me hablan los gerentes”, dice. Además de recepcionista asistente de servicios, integró un equipo encargado de asistir operativamente al personal de los distintos hoteles que se abrieron en los 90 en todo el país. Hasta que llegó a donde está ahora, Pilar.

¿En qué consiste su trabajo?
Supervisión, estrategia, realización del presupuesto anual, buscar las metas por sectores con sus diferentes jefes. Armar año por año el desarrollo, los objetivos económicos, financieros.

Ir puliendo la operación, el trabajo diario, armar propuestas desde el punto de vista económico con ventas, marketing, todo lo que sea promoción y tarifas.

¿Cómo es la política de rotación dentro de un hotel?
Generalmente, las rotaciones son por divisiones, la división latinoamericana, EE.UU., Europa. Creo que, como en cualquier empresa, cuando vas creciendo se amplían los horizontes. A veces te llaman porque te vieron en acción, otras porque saben de los resultados que vas teniendo en los diferentes hoteles. Pero hay algo que siempre tiene en cuenta la persona encargada de promocionarte: la satisfacción que te genera el trabajo. Porque si vendés placer, tenés que sentir placer con lo que hacés.

Reaccionar frente a la adversidad

Trabajar 14 horas diarias y vivir con las valijas hechas puede tener sus ventajas. Para Inés Villamil, 28 años, gerenta de alimentos y bebidas del Hilton Buenos Aires (pero con un currículum que ya acredita haber trabajado en el Park Hyatt de Buenos Aires y de Bangkok, entre otros), “ese ritmo acelerado enseña a potenciar la capacidad de reacción ante la adversidad: la de mínima es estar listo para resolver cualquier contratiempo que surja y que pueda incomodar o alterar la rutina de un huésped, y la de máxima, por ejemplo, tener que cambiar el concepto del restaurante que administrás porque tras la devaluación no podés seguir importando productos ni invitando chefs extranjeros todos los meses”, dice.

De hecho, el restaurante de este hotel pasó de tener una carta de comida internacional a una de cocina argentina, elaborada por un chef francés.

El cambio obligó a Villamil a recorrer la Argentina en busca de propuestas alternativas que le permitieran diferenciarse del resto de los establecimientos de Puerto Madero. Y así surgió que, entre las carnes que se ofrecen para degustar, está la de ñandú, por ejemplo, poco difundida pero exquisita.

Otra de las ventajas de este tipo de trabajo es “que no hay rincón del mundo que intimide a la hora de planificar las vacaciones”, asegura. Desde haber estado con los gorilas en Uganda, hasta haberse perdido en el Camino del Inca, o volver y volver al norte argentino, en donde sueña, algún día, tener “una pequeña posada, nada pretenciosa”.

Por ahora, los fines de semana son para el hockey. “Hay lunes que tengo que venir sí o sí con pantalones de cómo me quedan las piernas después del partido”, comenta mientras se acomoda sutilmente la solapa de su trajecito.

El comienzo fue un mail

Hace mucho que sueña con tomarse un año sabático. Pero el vértigo de su ascendente carrera no le permite mejorar su performance en el golf. Cecilia Días Chuit tiene aún 23 de handicap. Pero con sus 32 años es directora de Ventas del Park Hyatt de Mendoza, trabajó cuatro años en España, y hasta se dio el lujo de rechazar una propuesta de la competencia para manejar el club de hoteles de lujo (60 hoteles históricos que tiene la cadena en todo el mundo) para la Argentina y Chile .

Y todo empezó con un e-mail. “Estaba terminando de cursar hotelería en el Ateneo de Estudios Terciarios y mi bien más preciado era un mailing con los 30 hoteles más importantes de México y los 30 hoteles más importantes de Francia.

Me decidí, y con 21 años, les mandé un mail ofreciéndome para trabajar gratis. Increíble, pero me contrataron de México para el Hyatt de Puerto Vallarta.

La entrevista de admisión fue telefónica, y me tomaron, a pesar de no tener currículum.

Me vieron tan entusiasmada. Trabajé allá un tiempo, y cuando al gerente del hotel lo trasladaban a España, me prometió que me iba a llamar para integrar su equipo. Vuelvo a Buenos Aires y, sin noticias de ese trabajo, decido irme a pasear a España. ¿Por qué no tomarme un año sabático?”, pensó.

Busqué a este gerente por cielo y tierra, lo ubiqué por teléfono en Murcia donde estaba organizando un hotel, y le dije: “Mañana estoy ahí. Finalmente, me quedé dos años hasta que decidí instalarme en Madrid, en la oficina regional, donde me metí en el negocio de la hotelería a gran escala. Porque había que promocionar nada más ni nada menos que 175 hoteles”, recuerda con entusiasmo.

Su currículum sigue: Las Balsas, en Villa La Angostura, y ahora en Mendoza, donde semana tras semana trabaja para tentar a los turistas con programas que combinan spa y bodegas más placer y placer.

Cecilia Días Chuit – directora de ventas del park hyatt de mendoza. Tiene 32 años y su carrera empezó gracias a un mail.

Le gusta jugar al golf pero el trabajo le deja poco tiempo para mejorar su handicap. Igual dice que sigue siendo una pasión.

Inés Villamil – Gerenta de alimentos y bebidas del Hilton Buenos Aires. Con 28 años ya acredita haber trabajado en varios hoteles internacionales. Además de aprender a manejar los contratiempos, dice que esta profesión la ayudó a conocer destinos exóticos.

Valeria Nowtny – Directora de operaciones del sheraton pilar. Tiene 30 años, estudió en Viena, Austria, y su primer trabajo también fue en ese país hasta que decidió volver a la Argentina para “aplicar lo que había aprendido”. Y dice que “lo importante es que el trabajo te dé satisfacción”.

El desafío de atraer más turistas

“La presencia de la mujer en hoteles de todas las categorías a lo largo del país es muy importante y la tendencia va en aumento porque más del 50% de las estudiantes son chicas”, dice Alberto Álvarez Argüelles, presidente de Fehgra a El Cronista.

Sobre el boom de la Argentina como destino turístico, Álvarez Argüelles aseguró que “si en 2002 llegaron al país 3.300.000 visitantes extranjeros, para el 2003 se estima que el crecimiento será de entre un 15 y un 20%”. A pesar de estos datos alentadores para el sector, aclaró que “este número de turitas que arriban al país todavía es muy chico, comparado con países que tienen al turismo como una política de Estado. Por eso esperamos que nuestro país vaya en esa dirección. Porque el turismo es un generador de riquezas y empleo que abarca a un amplio sector”.

Para tener un panorama de los números que se manejan en el área a nivel internacional en países reconocidos como destinos, sólo basta mencionar como ejemplo a España, que recibe a 52 millones de extranjeros por año; Australia, donde e registran 12 millones anuales de arribos, y México, que es visitado por 10 millones. “Argentina, en los próximos años debería tener un incremento tal que, por año, la visiten 7 millones de personas y cada vez más”, dijo Álvarez Argüelles.

El auge de la demanda de nuestro país como destino tiene la ventaja de que cuenta con infraestructura hotelera de primer nivel, una variada oferta gastronómica y un excelente nivel de profesionales.

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