Buscar un trabajo, el desafío de aprender…

Conseguir un primer empleo no sólo es suficiente con tener capacitación y experiencia. El éxito de una búsqueda resulta de conocer las claves para llegar a una empresa y despertar interés. La UNR explica qué elementos son vitales para no fallar en el intento.“La búsqueda laboral es también un desafío personal. Hay que saber qué se quiere, cuáles son los objetivos y perspectivas que se tienen. Si alguien quiere llegar a una determinada meta debe tener en claro qué hacer y cómo lograrlo. Y para ello, es fundamental la toma de decisiones”.

Para Nora Ferrer, la coordinadora del equipo de inserción laboral de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), insertarse en el mercado de trabajo no sólo requiere de una excelente formación y vasta experiencia, sino tener las metas claras.

En este escenario, la redacción de un currículum vitae que sintetice la historia del postulante se ha transformado una herramienta esencial para quiénes quieran obtener su primer empleo.

Desde 2004 la casa de altos estudios implementa el programa “Aprender a buscar trabajo”, una iniciativa que busca potenciar las capacidades y aptitudes de las personas mediante talleres y consejos clave.

La idea es “cada uno pueda reverse asimismo, encontrar una meta y tomar decisiones para salir del abatimiento y empezar a emprender, ver cuáles son sus puntos fuertes, los débiles, tratar de recrear la autoestima, y fortalecerla”, sintetizó esta especialista santafesina.


Justamente, el plan de la UNR está pensado para los estudiantes universitarios que recién se incorporan al mundo profesional y trabaja con los problemas puntuales que tiene este grupo etario en relación con sus respectivas carreras.

Para Ferrer, “muchos alumnos se encuentran en la disyuntiva de estar estudiando algo que les gusta, pero para lo cual es difícil conseguir un empleo. Al mismo tiempo, necesitan trabajar para poder solventar sus estudios y muchas veces consiguen algo que no se relaciona con sus objetivos. Esto habla de una realidad bastante compleja”.

Según esta psicóloga, si bien cada facultad presenta diferentes realidades con dificultades que es necesario trabajar de manera puntual, existen ciertas reglas esenciales que abren el camino para afrontar la mayoría de las demandas profesionales de cada campo.


El CV, desde el vamos


La palabra “curriculum” deriva del latín y quiere decir: camino, cauce, recorrido. Curriculum Vitae significa entonces, trayectoria de vida o recorrido vital. Este documento, en tanto enumera los rasgos que identifican a un individuo y describen su historia laboral, es la llave para acceder a entrevistas laborales, a procesos de selección y probablemente, a un nuevo empleo.

El C.V, es la carta de presentación de un postulante y por tanto debe estar cuidadosamente elaborado, tanto en su estilo, vocabulario y ortografía como en la precisión de sus frases.

El equipo de inserción laboral de la UNR, sugiere que éste sea escrito en computadora, preferiblemente en hojas blancas y en no más de dos o tres carillas que resuman puntos clave. Generalmente se recomienda optar por un estilo clásico, no fuera de lo común en su diseño y si el aviso lo requiere, con el agregado de una fotografía.

En primer lugar, se deben consignar correctamente los datos personales del postulante: nombre, edad, domicilio, teléfono y correo electrónico. Luego, se puede continuar detallando los antecedentes laborales, comenzando por la información más reciente, finalizando con la más antigua.

A fin de destacar aquello que el interesado trata de valorizar, se debe describir, no sólo lo que la persona hacía en su trabajo, sino también mostrar resultados, logros destacables y acciones que planificó, desarrolló e instrumentó en su tarea.

Para ello, una buena opción es redactar frases que comiencen con verbos que sugieran acción y realizar un “resumen de la experiencia”. Es decir, describir en tres o cuatro líneas aquello que caracteriza los últimos años de profesión del candidato.

Resulta bastante común que ante la búsqueda del primer empleo formal los estudiantes carezcan de experiencia laboral concreta. Ante esta situación, se sugiere hacer especial hincapié en los cursos y estudios especiales realizados que habilitan ejercer el puesto al que se presenta.

Es aconsejable, además, redactar una sección de “diversos u otras actividades”, que ayuda a completar el perfil del candidato, situándolo en su vida extraprofesional. Asimismo, se sugiere agregar el nombre de personas que puedan brindar buenas referencias del postulante. En caso de ser solicitada expresamente una remuneración pretendida se estila responder en relación con los valores que se cotizan en el mercado.

Cuando la carta abre puertas


Muchos avisos de búsqueda de empleo requieren que los interesados se dirijan por carta. Para los responsables del Programa “Aprender a buscar trabajo”, es importante “lograr convencer al destinatario de concretar una entrevista con el candidato”.

Por esta razón, las cartas ofrecen al postulante la oportunidad de personalizar su curriculum y dirigirlo a determinada persona, con la necesidad siempre de prestar especial atención a las aptitudes específicas que puedan ser de interés para el destinatario.

Una buena carta debe provocar el interés del lector, enunciar los motivos principales por los que se responde al aviso y solicitar una entrevista con gentileza. Para ello, es recomendable informarse previamente y dirigirla a una persona específica dentro de la organización en la cual tiene interés.

Básicamente, quién escribe debe presentarse, comentar qué sabe hacer, qué puede aportar, dirigiéndose la atención hacia la capacidad o la aptitud y hablar en tiempo presente. Es preferible utilizar frases simples y bien construidas, prestar especial atención a la ortografía y al diseño y concluir con una fórmula de cortesía a la espera de un próximo encuentro.

Al redactar una carta de presentación se debe pensar en la empresa a la que va dirigida y así tratar de conocer todo lo que se pueda acerca de la misma: como su misión, objetivos y valores. De este modo, se puede escribir en función de las cualidades o aptitudes personales que le puedan resultar interesantes a la compañía.

Sin embargo, es importante recordar que tanto el C.V, como la carta de presentación deben ser diseñados en función del empleo al que se postula, de modo de asegurar que la información necesaria llegue al interesado.

Fuente: Periódico Digital UNR

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